En Navidad, en las casas andujareñas y de muchos pueblos y ciudades del sur ya se afanan en hacer estos ricos
pestiños,
una receta tradicional con orígenes moriscos, fruto de los siglos de
dominación musulmana. La miel y el anís son los que aportan su especial
sabor a estos sencillos y excelentes dulces navideños.
Ingredientes para unos 25 pestiños.
100 cc. aceite de oliva virgen
100 cc. vino blanco seco
15 gr.
anís o matalauva
300 gr. harina,
250 gr.
miel, aceite de oliva, para freír.
Elaboración de los pestiños
Para quitar la acidez al aceite se calienta en una sartén con un
trozo de cáscara de limón. Una vez que se ha dorado y el aceite esté
bien caliente se aparta y se añaden los anises. Dejamos que se enfríe a
temperatura ambiente y quitamos la cáscara frita.
En un cuenco grande se ponen 250 gr. de harina y se mezcla con el
aceite frío mezclado con el vino blanco. Remueve con una cuchara o a
mano hasta que quede una masa fina que se desprenda de las paredes del
recipiente. Pasa a una mesa enharinada y cubre con un trapo, dejando
reposar media hora.
Extiende con el rodillo, espolvoreando con un poco de harina. Cuando
tenga el grosor de una moneda, se corta con un cuchillo o cortapastas
tiras de 5 cms. de largo por 3 cms. de ancho. Pasa las tiras de masa a
una tabla enharinada y deja reposar media hora.
Calienta una sartén con abundante aceite y fríe los pestiños, no
muchos cada vez, dando la vuelta para que se doren por igual. Cuando
estén dorados y crujientes, escurre sobre papel de cocina y los rebozamos con la canela y el azúcar (también podemos añadir miel). Dejamos reposar y servimos.